Voices from the lake tiene una velocidad solemne. Es un documental dirigido por un abuelito y contado por abuelitos hablando de lo que pasó en 1915, en Kharpert-Mezreh, un pueblo pequeño en la península de Anatolia y que en ese tiempo hacía parte del imperio otomano, hoy Turquía. Es la primera película de una trilogía llamada Trilogía de los testigos y trata de la limpieza étnica de los armenios entre 1915 y 1923. Fue dirigida por Jakob Michael Hagopian, un descendiente de armenios migrantes que huyeron y se alojaron en Fresno, California. Las otras dos películas se titulan: Alemania y el genocidio secreto y El río se hizo rojo.
'Quince mil cuerpos a la orilla de un
lago' suena a una pesadilla, pero si multiplicas esa cifra por diez obtienes
el número estimado de armenios que murieron durante los ocho años de infierno que vieron nacer a Turquía. Confieso que a veces es demasiado para
la sangre, pero el señor Hagopian trabajó demasiado duro durante años
hablando y grabando a todos esos abuelitos, consultando a los historiadores y trabajando en el soporte documental. Vale la pena enterarse de
qué fue lo que pasó, en particular ahora que otro imperio hace sus
últimas (y más desesperadas) maniobras expansivas.
La anécdota
más escandalosa es una del alumno que no sabía que la profesora era
armenia, y va y le hace un comentario tipo 'menos mal mataron a esos
armenios, ¿no?'. Me acordé de la vez que le dejé de hablar a una pelada
porque salió con un comentario así sobre los judíos. Es un poquito
deprimente ver cómo triunfan la reacción y la propaganda. También es
lindo que para estos abuelos poder decir esto sea una forma de que sus
voces sigan vivas.

En Alemania y el genocidio secreto, Hagopian nos cuenta la historia de cómo las primeras sospechas acerca de la logística del exterminio apuntan a la complicidad alemana, luego confirmada por el uso de los ferrocarriles para transportar a los armenios con la excusa inicial de que iban a ser relocalizados para su protección ante los eventos bélicos de la primera guerra mundial. El documental muestra cómo esta conflagración europea sirvió como cortina de humo para el exterminio de los armenios, obligados a dejar sus asentamientos milenarios para unirse a marchas de la muerte a través de la península en la que niños y mujeres fueron vendidos en esclavitud a la población kurda, o forzados a convertirse al islam.
Con la ayuda de documentación recuperada por el profesor Hans Lukas Kiesen, el documental esboza el momento histórico particular en el que se cometió el genocidio. Los intereses expansivos alemanes estaban concentrados en la construcción, ya avanzada, de un ferrocarril que atravesaba la península de anatolia para internarse en Asia con el fin de crear un corredor comercial estratégico. Y también un momento de contracción estratégica otomana, imperio al que las guerras de inicios de siglo habían reducido territorialmente de forma dramática.

El río se hizo rojo es quizá el más personal de los tres filmes. En él aparece Hagopian a la orilla de un río y de un lago en California, que le sirven para evocar aquel cercano a su casa en Kharpert-Mezreh. Enfocado en la busca de la 'viva voz' de los sobrevivientes, el documental muestra los viajes de Hagopian a lo largo de la península en busca de testimonios de la masiva mortandad infligida sobre los armenios. Aunque encuentra pocos, a medida que se adentra en Siria y las naciones aledañas captura con su equipo los testimonios de gente que aún recuerda la llegada de los sobrevivientes de las marchas a las periferias de sus pueblos.